La subida de tasas de interés en países desarrollados está generando un flight to quality, un fenómeno muy estudiado en la literatura económica y financiera que describe la decisión de inversionistas de renta fija por abandonar los países emergentes, y migrar sus recursos hacia instrumentos con una mejor calidad crediticia cuya rentabilidad se vuelve relativamente más atractiva.
Los fondos mutuos especializados en deuda especulativa a nivel mundial están enfrentando redenciones o retiros, lo que les obliga a vender parte de sus portafolios de activos para obtener los recursos necesarios y devolver el dinero a sus clientes. Estas ventas rápidas de activos ocurren en un momento donde todos los fondos especulativos enfrentan el mismo desafío, es decir, existe una sobreoferta de estos activos. Al mismo tiempo, la demanda de estos instrumentos se ha desvanecido. El exceso de oferta y la caída en la demanda requiere un ajuste importante de los precios a la baja, y la correspondiente elevación en la tasa de rentabilidad (existe una relación inversa entre tasa de rentabilidad en un instrumento de renta fija y su precio).
No todos los emisores han sido afectados en la misma proporción. Los grandes perdedores son aquellos emisores de deuda especulativa que se hallaban sobrecomprados o con un peso ponderado elevado en los portafolios de los fondos, por ejemplo, bonos de Petróleos Mexicanos (PEMEX) o de la República del Ecuador. El precio de la deuda de estos emisores se ha desplomado, en el último caso resultando un nivel de riesgo país no visto en más de dos años.
Desde luego que elementos inherentes a la calidad crediticia de los emisores en el mundo de los bonos basura han contribuido a la caída de precio. Por ejemplo, las protestas de junio en Ecuador que duraron 18 días y pusieron al gobierno de rodillas frente a las demandas de los indígenas ha generado una mayor percepción de riesgo entre inversionistas. En general, y a pesar de los altos precios de petróleo en mercados internacionales, estos inversionistas han perdido fe en el Ecuador y prefieren salir de su posición.
El proceso de flight to quality no ha terminado pues la tasa de interés en países desarrollados continúa subiendo. Los países emergentes verán salidas adicionales de fondos y presiones sobre la cotización de sus monedas, lo que encarecerá aún más sus costos de financiamiento, tanto para los gobiernos como para el sector corporativo tomador de fondos en el exterior. Solo aquellos realmente sólidos podrán navegar adecuadamente este período de inestabilidad.
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