El Crédito más caro es el que no hay

Buscar financiamiento en el Ecuador se ha convertido en una pesadilla para muchas empresas del país. Si bien a nivel agregado las compañías no tienen grandes planes de expansión en un escenario de bajo crecimiento económico y alta incertidumbre política, incluso el obtener financiamiento para capital de trabajo es ahora muy difícil. Esto aplica a empresas de todo tamaño, desde las más pequeñas hasta aquellas que facturan decenas de millones de dólares por año. 

Hemos visto un aumento importante en los costos de financiamiento de los bancos y esta subida no se explica por la elevación de tasas de interés en los mercados financieros internacionales. En la practica los bancos de ecuatorianos no se financian de manera directa en mercados internacionales, salvo el caso de algunos emisores que efectivamente han colocado bonos temáticos adquiridos en su totalidad por organismos multilaterales a tasas muy por debajo de las de mercado ajustado por el alto riesgo país. 

Lo que efectivamente explica la subida de los costos de fondeo en las instituciones bancarias es el cambio en la estructura de sus pasivos y una creciente competencia con instituciones de la economía popular y solidaria. El peso que tienen los pasivos con costo ha aumentado a lo largo de los últimos trimestres mientras el monto de depósitos a la vista y en cuenta corriente (bajo costo financiero) ha bajado proporcionalmente. No solo que en sus pasivos los depósito a plazo son mas importantes, sino que han crecido más a plazos más largos, y por ende a tasas más altas.  Este cambio estructural ha hecho que el costo promedio ponderado de fondeo de los bancos suba.

Costos de fondeo más altos hacen que ciertos segmentos demandantes de crédito no sean tan atractivos para los bancos. Por ejemplo si una institución quiere financiar una operación de crédito corporativo con una captación de dinero a través de un certificado de depósito a 1 año, que en algunos casos se acerca al 10%, el banco generaría una pérdida pues existe un techo en la tasa de interés máxima que puede cobrar al cliente corporativo. Esto ha llevado a que los bancos busquen sectores a los cual se puede prestar a tasas más elevadas, llámense sector consumo o microcrédito. Esto desde luego es una buena noticia para estos clientes, pero es  una mala noticia para empresas que no consiguen quien le preste. 

En resumen, la existencia de techos de tasa de interés pone en apuros al sector corporativo cuando existe una subida de los costos de financiamiento. Seguramente los gerentes financieros de las empresas estarían dispuestos apagar tasas de interés más altas con tal de obtener recursos para seguir operando. La falta de liquidez, que no es más que el aceite del motor llamado empresa, pone en riesgo la subsistencia de negocios en Ecuador.


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