
Los canjes de deuda por naturaleza están ganando protagonismo como una forma de financiamiento climático que reduce las deudas de los países a cambio de compromisos ambientales.
En mayo de 2023, Ecuador cerró un acuerdo histórico que ayudará a proteger el ecosistema en peligro de las Islas Galápagos mediante la emisión de un bono azul que vencerá en 2041. Los ingresos se utilizarán para recomprar bonos globales con mayores rendimientos y, con los ahorros financieros, se podrán ejecutar proyectos ambientales. Este primer canje generó cierto ruedo recientemente al punto que el Banco Interamericano de Desarrollo anunció que un equipo de auditoría interno e independiente revisaría que efectivamente se esté financiando proyectos con los ahorros generados de la transacción anterior.
El tan esperado segundo canje de deuda por naturaleza del Ecuador, esta vez para proteger la selva amazónica y un Área Marina Protegida a lo largo de la costa del Pacífico, finalmente se ha anunciado. El 3 de diciembre de 2024, la entidad Amazon Conservation DAC lanzó una oferta para comprar en efectivo cuatro series de bonos emitidos por la República de Ecuador, según un documento presentado en la bolsa de Luxemburgo.
La oferta aplica a los bonos Global 2030 ($3.500 millones en circulación), Global 2035 ($7.450 millones) y los bonos Global 2040 intercambiados y enmendados ($3.250 millones) a diferentes precios. La oferta está sujeta a la emisión exitosa de nuevos bonos por parte del gobierno ecuatoriano y al préstamo resultante del gobierno a la entidad Amazon Conservation DAC. La oferta expira el 10 de diciembre de 2024. Estaremos atentos a los resultados, no solo desde el punto de vista del financiamiento para programas de protección medioambiental, sino por la correspondiente mejora en el perfil de la deuda del Ecuador al reducirse el monto total de bonos en diferentes plazos.
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