S&P Estabilizó la Perspectiva pero mantuvo la Calificación. Impacto para el Mercado Local.

El 20 de agosto S&P Global Ratings revisó su perspectiva sobre las calificación soberana de Ecuador de ‘Negativa’ a ‘Estable’, y afirmó su calificación en ‘B-‘. Al estabilizar la perspectiva, la calificadora de riesgo sugiere que de momento no hay razón para bajar la calificación, pero tampoco para subirla durante el ciclo de evaluación (uno a dos años).

Claves de la Mejora

La revisión de la perspectiva se sustenta en varios factores que, a ojos de S&P, mejoran el panorama económico de Ecuador:

Aumento de Fuentes de Financiación Oficial: La disponibilidad creciente de fondos de organismos multilaterales es crucial. Se espera que este financiamiento refuerce la liquidez externa de Ecuador y le permita afrontar las amortizaciones de la deuda externa creciente a partir de 2026. El programa con el Fondo Monetario Internacional (FMI), por ejemplo, ha sido ampliado a 5.000 millones de dólares, con un desembolso inmediato de unos 600 millones de dólares. Este acceso a financiación oficial es fundamental para la estabilidad.

Compromiso con la Consolidación Fiscal: El gobierno ha demostrado un firme compromiso con la consolidación fiscal, un componente clave de su acuerdo con el FMI. Esto incluye un ambicioso plan para mejorar las cuentas fiscales en un 6,6% del PIB entre 2024 y 2028, principalmente a través de medidas para fortalecer los ingresos (mantener la tasa del IVA en el 15%, reducir gradualmente los subsidios energéticos, revisar las exenciones fiscales, y reducir el tamaño del estado.

Reducción del Riesgo Político: Tras las elecciones de abril de 2025, el Presidente Daniel Noboa ha logrado un sólido mandato en la Asamblea Nacional, lo que se espera facilite el avance de las reformas y reduzca la incertidumbre política. La presencia de dos partidos políticos bien representados en la Asamblea es un cambio significativo que promete mayor estabilidad legislativa y la capacidad de avanzar en la agenda de reformas.

Impacto para el Ciudadano de a Pie

Ninguno. La estabilización en la perspectiva de S&P sin una mejora en la calificación tiene impactos limitados. Los bonos ecuatorianos se han apreciado mucho en los últimos meses, de manera drástica luego de la victoria del presidente Noboa, y luego de manera paulatina gracias a la segunda revisión del programa con el FMI y la capacidad del gobierno de pasar leyes en la Asamblea Legislativa. Una apreciación mayor de los bonos ecuatorianos puede continuar pero no se ve un evento que pueda gatillar una repentina caída de la rentabilidad (costo financiero).

El gobierno nacional no tiene planes de regresar a los mercados en este año, una posición sensata dados los aún elevados costos financieros que debería ofrecer para persuadir a los inversionistas a tomar más deuda. Las empresas ecuatorianas, incluyendo los bancos, tampoco se financian agresivamente en mercados internacionales, salvo algunas multinacionales que efectivamente pueden tomar fondos en el exterior. Para el ciudadano común no cambia nada.


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