La noche y el día

El Ecuador ha sido una de las historias más interesantes en los mercados financieros internacionales en el último año. En apenas 13 meses el nivel de riesgo país ha caído desde los 1630 puntos básicos en marzo del año 2025 a apenas 411 puntos básicos en abril del 2026. El otro lado de la moneda de esta caída importante en el riesgo país es precisamente la apreciación de los bonos de deuda soberana del Ecuador en los mercados. Si queremos ser más específicos consideremos por un instante el bono con vencimiento en el año 2030 que en marzo del año 2025 se negoció a un precio del 59.49% y en abril del 2026 se negoció al 100%, generando una tasa de rentabilidad superior al 60% sin considerar los intereses generados durante ese período. 

Esto ha sido resultado de condiciones de mercado favorables para países de emergentes donde los inversionistas aún sedientos de tasas de rentabilidad elevadas se han volcado hacia emisores de países con menor calificación de riesgo. Sin embargo, decir que la caída en el riesgo país del Ecuador se explica por condiciones de mercado únicamente es no reconocer los cambios importantes que el Ecuador ha mostrado en los últimos 12 meses. 

Empecemos por el tema político. Primero que nada, el presidente Daniel Noboa ganó las elecciones en abril del 2025 y con ello se eliminó una gran incertidumbre acerca de un potencial cambio del modelo económico del Ecuador. Otro elemento político tuvo lugar en noviembre del 2025 cuando el pueblo ecuatoriano dijo “no” a la intención de establecer una nueva asamblea constituyente que escriba una nueva constitución para el país. La respuesta negativa en el referendo eliminó un proceso que seguramente hubiese traido mucha volatilidad e incertidumbre respecto al futuro junto a varios procesos electorales.

En lo económico, el Ecuador mostró tasas de crecimiento de su PIB moderadamente altas en el año 2025, un claro fortalecimiento de sus cuentas externas, y si bien en lo fiscal no se hizo lo suficiente, el gobierno ha pasado con buenas calificaciones las revisiones del Programa de Facilidad Extendida que mantiene con el Fondo Monetario Internacional. 

Todos estos elementos le han permitido al Ecuador regresar a los mercados de deuda en el año 2026, no una sino en dos ocasiones. La primera en enero con una transacción que incluyó la recompra de bonos de existentes, y una más reciente que se está cocinando por la cual el país colocaría nuevamente bonos con vencimientos en el año 2034 y 2039, inclusive a menores tasas de las obtenidas en enero de este año.

*Esta note fue parte de mi columna quincenal en Forbes Ecuador. https://www.forbes.com.ec/columnistas/la-noche-dia-n90509


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